¿Deberían los animales tener los mismos derechos que los humanos?

by and on
Share:

No es raro ver animales valorados y exaltados muy por encima de los humanos. Grupos para los derechos de animales, como PETA (Personas por el Trato Ético de los Animales), pelean vehementemente en contra del uso de animales para todo, diciendo cosas como: “Los animales no son nuestros para comer, vestir, experimentar, usar para entretenimiento o abuso en algún otro sentido” 1 y: “Con respecto al dolor, el amor, la alegría, la soledad y el miedo, una rata es un cerdo es un perro es un chico. Cada cual valora su vida y lucha en contra del cuchillo.”2 ¿Cuál debe ser la respuesta de un cristiano a estos argumentos?

Si los humanos son sólo animales, entonces . . .

Bueno, es importante notar primero la inconsistencia de la mayoría de los grupos para los derechos de los animales. Estos grupos protestan estar en contra del abuso animal pero, ¿son éstas las mismas personas que están en contra del abuso de millones de niños brutalmente asesinados en la matriz de sus madres por medio del aborto?

Es bastante irónico que, en la cosmovisión evolutiva de PETA, los seres humanos sean sólo animales; sin embargo, PETA no protesta en contra de la “crueldad animal” de matar a niños no nacidos. Y, ¿qué de una campaña para preservar La Sociedad de las Lombrices Solitarias o La Preservación de las Moscas de la Fruta?

PETA Logo

Si toda la vida evolucionara, ¿no deberían estos grupos también estar en contra de la matanza de estas criaturas? Pero la mayoría de los grupos para los derechos de los animales no están tratando de preservar plagas como éstas. Esto destaca su inconsistencia. Y si éstos son evolucionistas, entonces toda la vida, animales y plantas están relacionados en una gran suposición del árbol evolucionario de vida. Entonces, ¿qué acerca de los derechos de las plantas también?

Ahora, algunas de las personas a favor de los derechos de los animales claman ser cristianas. Entonces, ellos necesitan entender que Dios dio dominio al hombre sobre la creación (Génesis 1:26), incluso sobre los animales. Este dominio no quiere decir que nosotros podemos abusar deliberadamente, descuidar y dañar la creación pero, en cambio, hemos de usar lo que ha hecho Dios por nuestro bien y para Su gloria. En Génesis 1:29–30, Dios le dijo al hombre que comiera plantas y frutas. Pero en Génesis 9:3 después del diluvio, Dios dijo que podríamos comer todas las cosas (plantas y animales).

Los grupos para los derechos de los animales realmente quieren que los animales tengan dominio sobre el hombre. Sin embargo, irónicamente, la mayoría alega que el hombre es simplemente un animal. Así que, si ellos quieren igualdad de derechos para los animales, ¿cuáles derechos deberían tener los humanos si ellos creen que el hombre es sólo un animal evolucionado?

Por ejemplo, si los animales matan a otros animales, ¿piensan los grupos para los derechos de los animales que los humanos (si somos sólo animales) deberíamos tener también igualdad de derechos para matar? ¿Por qué deberíamos nosotros ser sometidos a algún estándar más alto o a algún código moral diferente al de otros animales?

Si unos animales roban a otros animales, ¿piensan los grupos para los derechos de animales que los humanos (si somos sólo animales evolucionados) deberíamos tener los mismos derechos de robar? ¿Qué pasa con el incesto, el canibalismo o el abandono infantil? ¿Por qué son estas cosas incorrectas para los seres humanos, pero no están mal para “otros” animales? Si los defensores de los animales fueran consistentes, deberían argumentar que está bien robar a los animales, matarlos y comerlos-ya que esto es de todos modos lo que se observa regularmente en los animales malditos por el pecado.

¿De dónde vienen los derechos?

En una cosmovisión evolucionaria, ¿qué es lo que hace pensar a los defensores de los animales que los derechos existen en primer lugar? Los derechos son un concepto abstracto que viene de una cosmovisión bíblica negada por la teoría evolucionista. La posición evolucionista, la cual viene del naturalismo y el materialismo, no puede tomarse en cuenta para el concepto de derechos, porque no son materia. En otras palabras, el materialismo evolucionario debería tomar el concepto de derechos de los cristianos para argumentar contra la posición cristiana del hombre siendo superior y teniendo dominio sobre los animales.

Si los animares no son diferentes a los seres humanos, entonces ¿por qué no hay lombrices luchando por los derechos de los animales en vez de personas? Nosotros no vemos una organización llamada Las Lombrices para el Trato Ético de los Animales o en siglas (LTEA) (RETA en inglés). En cuanto a los defensores de los derechos de los animales, ellos saben en lo profundo de su corazón que los hombres están por encima de los animales. Lo que no saben es por qué. Esto es porque el hombre es hecho a imagen y semejanza de Dios (Génesis 1:26-27)

La moral evolutiva—Irremediablemente inconsistente

Los que empiezan con una visión evolutiva de la humanidad no tienen ninguna base absoluta para la moralidad. Debido a que no tienen fundamento, se ven obligados a crear un código moral en que cada uno hace lo que “bien le parece” (Jueces 21:25). Esto conduce a todo tipo de inconsistencias.

Los evolucionistas arbitrariamente crean o mantienen un código moral para los seres humanos -que, en su opinión, incluye no usar cualquier cosa que venga de animales ni siquiera de pruebas en animales y, sin embargo, creen que somos sólo animales. Por lo tanto, ¿por qué deberíamos quedar sujetos a esta norma arbitraria a la cual ningún “otro” animal que se atenga?

Después de todo, nadie culpa a un león por descuartizar una gacela, o una hiena por intentar robar el cadáver, o microbios por acabar con los restos de la gacela. Pero de alguna manera los seres humanos se ven como diferentes arbitrariamente a pesar de la insistencia que no somos diferentes.

Lunch for a Lion

Considere si los grupos para los derechos de los animales están en lo cierto al decir que no hay distinción entre el hombre y los animales.3 Entonces, ¿qué decir de que hay una distinción entre los animales y las plantas? Tal vez el argumento debe ser de abstenerse también de cualquier uso de plantas. No se pasaría mucho tiempo antes de que murieran de hambre los defensores de los derechos de los animales y las plantas.

Una visión evolucionaria de la humanidad y la moral conduce a la inconsistencia y la confusión.

Una visión evolucionaria de la humanidad y la moral conduce a la inconsistencia y la confusión. Es sólo cuando comenzamos con la Palabra de Dios que tenemos una base firme para la moralidad. No somos animales; fuimos especial y únicamente creados a imagen de Dios, separados y distintos de los animales (de una forma similar, los animales no están creados como las plantas tampoco).

Somos moralmente responsables ante nuestro Creador, y Su Palabra nos ha proporcionado directrices claras de cómo debemos comportarnos y no comportarnos. El asesinato y el robo son incorrectos porque nuestro Creador ha decretado que no hemos de matar (Génesis 4:8–11; Éxodo 20:13) y no debemos robar (Éxodo 20:15). Comer carne no es moralmente incorrecto porque, después del diluvio universal, Dios le dio permiso a la humanidad para comer carne (Génesis 9:3). Incluso Jesús mismo comía pescado (Lucas 24:41–43) y participó del cordero de la Pascua (Lucas 22:7–22).

No se nos deja a la deriva en un mar moral inconsistente de las opiniones del hombre. A partir de la Palabra de Dios, tenemos una base firme para la moralidad.

“Que señoreen”

La mayoría de los grupos para derechos de los animales comienzan con una visión evolutiva de la humanidad. Ellos nos ven como lo último en evolucionar (hasta ahora), como una plaga en la tierra y los destructores de la naturaleza prístina. La naturaleza, en su opinión, es mucho mejor sin nosotros y no tenemos derecho a interferir con ella. Esto es un culto a la naturaleza, que es una realización adicional de la profecía en Romanos 1 en la que el corazón del hombre pecaminoso ha cambiado el culto de Dios para el culto de la creación de Dios.

Pero como ha observado la gente desde hace años, la naturaleza es violenta de por sí. La naturaleza no es una especie de lugar perfecto, prístino. Y, ¿por qué es esto? Debido a que la humanidad escogió pecar contra un Dios santo. Cuando Adán y Eva desobedecieron el mandato de Dios, trajeron la muerte, el sufrimiento y la maldición a la creación (Génesis 2:17, 3:17).

Ahora toda la creación gime, esperando el día cuando Jesús la libere de la maldición (Romanos 8:20–22; Apocalipsis 22:3). La creación nunca fue diseñada para vivir en desarmonía. Nosotros y los animales fuimos creados originalmente para ser vegetarianos (Génesis 1:29–30) y vivir para siempre sin ningún tipo de sufrimiento o enfermedad. Pero debido a que el pecado cambió todo eso, nuestra lucha es con sus consecuencias hoy en día.

Pero esto no quiere decir que los seres humanos son una plaga o una enfermedad. A pesar de nuestro pecado, somos los únicos creados a imagen de Dios, completamente distinto del resto de la creación. Se nos concedió el dominio sobre la tierra y sus habitantes (Génesis 1:26). Esto fue parte de nuestro “muy bueno” (Génesis 1:31), el propósito y misión antes de la caída, y que se deriva de nuestra posición como portadores de la imagen del Creador.

¿Cómo debemos ver el “dominio”?

Pero, ¿significa tener el dominio que podemos tratar a los animales de la manera que queramos? ¡No! Este punto de vista se deriva de una visión equivocada de nuestro dominio sobre la creación. Exalta el ser humano, mientras devalúa el resto de la creación de Dios.

¿Significa tener el dominio que podemos tratar a los animales de la manera que queramos? ¡No!

Vea usted, Dios se alegra grandemente en Su creación. En seis ocasiones diferentes antes de crear la humanidad, Dios vio lo que había hecho y lo llamó "bueno" (Génesis 1:4, 10, 12, 18, 21, 25). La Escritura está llena de celebraciones de la belleza de la creación y el cuidado de Dios por lo que Él ha hecho (Mateo 6:30, 10:29).

Y en Proverbios 12:10 leemos: “El justo cuida de la vida de su bestia . . . .” El testimonio de la Escritura como un todo pinta la imagen de un Creador que ama y se preocupa por todo lo que ha hecho. Como hechos a Su imagen, debemos también amar y cuidar de lo que Él ha hecho.

Así que la respuesta aquí no es señalar que está mal todo lo que están diciendo los defensores de los animales. Tenemos que ser perspicaces basados en la Palabra de Dios. El problema es que los defensores han ido demasiado lejos, hasta un punto en que esencialmente están adorando animales.

Una posición equilibrada

En nuestro mundo de duras partes contrastantes, a menudo es difícil encontrar un equilibrio. Hay una tentación de aceptar un extremo u otro: exaltando a los animales por encima de los seres humanos o devaluando las otras creaciones de Dios.

Como cristianos, tenemos que encontrar un equilibrio adecuado de acuerdo con la Escritura. Sólo los seres humanos están hechos a imagen de Dios: somos únicos y, por lo tanto, tenemos un lugar único en la creación de Dios. Jesús mismo se hizo hombre y murió en la cruz para salvar a la humanidad, no a los animales.

Esto no quiere decir que podemos tratar el resto de la creación de Dios cruel o abusivamente. Necesitamos reflejar el corazón de la persona a cuya imagen hemos sido creados, y tratar con amabilidad a Su creación, dando la gloria a nuestro Creador y Salvador.

Referencias y Notas

  1. “What PETA Really Stands For,” PETA, http://www.peta.org/features/what-peta-really-stands-for/.
  2. “Why Animal Rights?,” PETA, http://www.peta.org/about-peta/why-peta/why-animal-rights/.
  3. Take note of how animal rights activists are actually trying to use Eastern Religions like Hinduism here. In Hinduism, they believe there is no distinction and that all is really one. The animal rights people hold that there is no distinction between man and animals, but if they kept going, like Hindus do, then there would be no distinction between anything.

Help Translate

Please help us provide more material in Spanish.

Help Translate

Visit our English website.

Respuestas en Génesis es un ministerio de la apologética, dedicado a ayudar a los cristianos defender su fe y proclamar el evangelio de Jesucristo.

Aprende más

  • Ministerio Hispano y Latinoamericano 859.727.5438