Para muchas personas, la creencia de que la Biblia contiene contradicciones e inexactitudes es una excusa para no creer.
Un programa de radio cristiano en Estados Unidos con frecuencia emite un anuncio para un producto. En este anuncio, una joven explica su perspectiva de las Escrituras: “La Biblia fue escrita hace mucho tiempo, y en ese entonces no había muchos conocimientos. Creo que si se lee entre líneas, se contradice un poco a sí misma”. El presentador responde, “¡Oh no, no lo hace!”, pero sin embargo, la opinión de ella es una opinión común entre muchas personas.
Hace algunos años, yo estaba participando en un foro de discusión de Internet sobre este tema. Otro participante se mantenía insistiendo en que la Biblia no podía ser cierta porque se contradice a sí misma. Finalmente, lo reté a publicar dos o tres contradicciones y las contestaría para él. Colocó 40 supuestas contradicciones. Pasé cuatro horas investigando cada uno de esos puntos y luego publiqué una respuesta para cada una. Dentro de 30 segundos, él había respondido que mis respuestas eran tonterías. Obviamente, no había leído mis respuestas. No estaba interesado en las respuestas. Ya tenía un compromiso a priori a creer que la Biblia era falsa y llena de contradicciones. Es instructivo notar que después de una rápida búsqueda en Google, descubrí que su lista de supuestas contradicciones de la Biblia había sido copiada y pegada directamente desde un sitio Web.
Para muchas personas, la creencia de que la Biblia contiene contradicciones e inexactitudes es una excusa para no creer.
Esta anécdota muestra que, para muchas personas, la creencia de que la Biblia contiene contradicciones e inexactitudes es una excusa para no creer. Muchas de esas personas realmente no han leído la Biblia por sí mismos. Aún menos han analizado alguna de las supuestas contradicciones. Ha sido mi experiencia que, después de una breve investigación, todas las supuestas contradicciones e inexactitudes son explicables.
Si usted, el lector, está dispuesto a mirar estas respuestas con una mente abierta, entonces usted descubrirá que la excusa de las supuestas inexactitudes no tiene validez. Si, sin embargo, usted ya se ha convencido a sí mismo de que un libro viejo como la Biblia tiene que contener errores, entonces usted podría muy bien saltarse este capítulo. Como mi oponente del foro de Internet, nada (aparte de la obra del Espíritu Santo) lo va a convencer de que la Biblia es 100% confiable— ¡especialmente los hechos!
Al tratar de explicar algunos de los supuestos errores de la Biblia, estoy parado en los hombros de gigantes. No se podrá abordar cada supuesto error por motivo de espacio; otros han hecho el trabajo antes que yo. En mi opinión, el principal de ellos es John W. Haley, quien escribió la obra definitiva sobre el tema, Alleged Discrepancies of the Bible (Supuestas Discrepancias de la Biblia).1 Haley aborda una amplia lista de presuntas discrepancias bajo los encabezados “doctrinales”, “éticas” e “históricas”. Este capítulo utiliza un enfoque temático similar porque será posible examinar solo una muestra representativa de presuntas discrepancias. Los lectores son referidos a la obra de Haley para un análisis más exhaustivo del tema.
Una de nuestras propias presuposiciones podría ser etiquetada como la “Ley de no contradicción”. Esto se deriva directamente de la creencia de que la Biblia es la palabra inspirada, sin error y autoritativa de Dios. Aunque los 66 libros de la Biblia fueron escritos por diversos autores humanos en diferentes estilos durante un largo periodo de tiempo, es nuestra afirmación que la Biblia realmente tiene solo un autor—Dios. La ley de no contradicción ha sido definida por el teólogo James Montgomery Boice como sigue: “Si la Biblia es verdaderamente de Dios, y si Dios es un Dios de verdad (como lo es), entonces. . . si dos partes parecen estar en oposición o en contradicción entre sí, nuestra interpretación de uno o ambos de estos componentes debe ser un error”.2 Wayne Grudem dice lo mismo así:
Cuando el salmista dice: “La suma de tu palabra es verdad, y eterno es todo juicio de tu justicia” (Salmo 119:160), implica que las palabras de Dios no son solo ciertas individualmente sino también vistas juntas como un todo. Vistas colectivamente, la “suma” es también “verdad”. En fin, no hay contradicción interna en las Escrituras o en los pensamientos de Dios.3
Boice procede a describir a dos personas que están tratando de entender por qué ya no realizamos sacrificios de animales. Uno ve el problema como consistente con la evolución de la religión. Otro hace énfasis en el concepto bíblico del cumplimiento máximo y perfecto de Jesús y la finalización del sistema sacrificial. Boice dice:
La única diferencia es que uno se acerca a las Escrituras buscando contradicción y desarrollo. El otro se acerca a las Escrituras como si Dios las hubiera escrito y por lo tanto busca la unidad, permitiendo a un pasaje arrojar luz sobre otro.4
Nuestra presuposición de que la Biblia no contendrá errores se justifica por la propia Biblia. En Tito 1:2, Pablo se refiere a Dios “quien no puede mentir”, y el escritor a los Hebreos, en 6:17-18 muestra que por su consejo y su juramento “es imposible que Dios mienta”. Sin embargo, si un estudiante de la Biblia está decidido a encontrar el error en la Biblia, lo encontrará. Es una profecía autocumplida. Sin embargo, el error no está realmente allí.
Declaraciones de fe evangélicas históricas afirman la infalibilidad de las Escrituras de los manuscritos originales. Al parecer, esto es un problema para algunos y conduce a las afirmaciones de inconsistencia. El argumento es que ha habido muchos traductores y copistas desde los tiempos de la Biblia y que estos traductores y copistas deben haber cometido errores. Por lo tanto, se dice, no podemos confiar que las actuales traducciones de la Biblia sean exactas. Boice pregunta si una apelación a una Biblia inerrante carece de sentido.
Sería si dos cosas fueran verdaderas: (1) si el número de errores aparentes permaneció constante mientras uno se regresaba a través de las copias hacia la escritura original y (2) si los creyentes en la infalibilidad apelaron a un original que difirió sustancialmente de las mejores copias del manuscrito en existencia. Pero ninguno es el caso.5
De hecho, recientes descubrimientos de textos bíblicos muestran que la Biblia es sustancialmente la misma que cuando fue escrita. Las pocas discrepancias que aún podrían quedar son debido a malas traducciones o malentendidos. Estas cuestiones son todas conocidas por los eruditos bíblicos y se explican fácilmente.
Una serie de supuestas discrepancias de la Biblia podría describirse como discrepancias presupuestas. Lo que quiero decir con el término es que hay una serie de supuestas discrepancias que son solo discrepancias debido a las presuposiciones de quien las alega. Muchas de estas supuestas discrepancias envuelven argumentos científicos y están cubiertas en detalle en otra literatura, incluyendo en otras partes de este libro. Tales discrepancias desaparecen inmediatamente si el lector decide interpretarlos a la luz de una creencia en la verdad de la Biblia.
La Biblia dice que el mundo tiene solo 6.000 años de antigüedad y que fue creado en seis días, pero la ciencia ha demostrado que la tierra tiene millones de años.
Este tipo de supuesta discrepancia es muy común. La supuesta inexactitud de los primeros capítulos de Génesis se utiliza muy a menudo como una razón para afirmar que toda la Biblia no es verdadera. Muchos artículos en el sitio Web de Respuestas en Génesis (www.answersingenesis.org) y en revista Answers (Respuestas) abordan estas cuestiones, por lo que no es relevante repetir los argumentos aquí. Los lectores se refieren al capítulo "¿Dijo Jesús que Él creó en seis días literales?" en el El Nuevo Libro de Respuestas6 o a mi análisis detallado en los Seis Días de Génesis.7
Los esfuerzos de Respuestas en Génesis demuestran que la creencia en la verdad de las Escrituras desde el primer verso es una posición razonable y racional para tomar. Una vez que se entiende ese punto, muchas de estas objeciones pseudocientíficas a la Escritura se desvanecen.
Comentemos brevemente sobre otra discrepancia supuesta.
Génesis 6-8 sugiere que todo el mundo fue cubierto por agua una vez. No existe evidencia de esto.
Respuestas detalladas a este alegato pueden encontrarse una vez más, en gran parte de nuestra literatura. Por ejemplo, vea el capítulo en El Nuevo Libro de Respuestas..8 No puede subrayarse demasiado fuertemente que los creacionistas y los evolucionistas no tienen evidencia científica diferente. Tenemos la misma evidencia científica; la interpretación de la evidencia es diferente.
Así, si uno parte de la suposición de que el registro fósil fue establecido durante millones de años antes de que los seres humanos evolucionaran, luego los fósiles no proporcionan evidencia del diluvio. Sin embargo, si uno empieza con la presuposición de que el relato de la Biblia es verdad, entonces vemos el mismo registro fósil como evidencia de un diluvio mundial y ¡no existe evidencia para los millones de años! Como ha dicho a menudo Ken Ham, “Si realmente hubo un diluvio en todo el mundo, ¿qué es lo que esperaría ver? Miles de millones de cosas muertas, enterradas en capas de roca depositadas por agua alrededor de toda la tierra”. Esto es exactamente lo que vemos.
Fuertemente relacionados con las discrepancias supuestas están los supuestos errores causados por tomar versos fuera de contexto. Por ejemplo, un pasaje en la Biblia dice, “No hay Dios”. Sin embargo, el significado de la frase es muy claro cuando leemos el contexto: “Dice el necio en su corazón, ‘No hay Dios’”. (Salmo 14:1). Las palabras “No hay Dios”, en consecuencia, se encuentran en los labios de alguien que la Biblia describe como un necio.9
Esta discrepancia puede parecer trivial, pero hay ejemplos más sofisticados del mismo problema. Estos suelen surgir por comparar dos pasajes separados, que se están refiriendo a circunstancias ligeramente diferentes. Por ejemplo, considere lo siguiente:
Eclesiastés dice que somos rectos, mientras que los Salmos dicen que somos pecadores.
Los versos a los que alude esta declaración son los siguientes:
Dios hizo al hombre recto (Eclesiastés 7:29).
En maldad he sido formado. (Salmo 51:5).
Mirando a los contextos de ambos versos se elimina la discrepancia. En Eclesiastés 7:29, el escritor habla de Adán y Eva, indicando que fuimos creados originalmente rectos. En el Salmo 51, David está hablando de su situación personal como un pecador, especialmente teniendo en cuenta su pecado de adulterio con Betsabé y por causar la muerte de Urías. Por lo tanto, no existe ninguna contradicción entre estos pasajes.
Un alegato común contra la Biblia es que es probable que haya sido mal traducida. Cuando uno realmente analiza las posibles malas traducciones, sin embargo, se encuentra que hay realmente muy pocas de ellas. Todas estas han sido estudiadas y documentadas y pueden encontrarse en el libro de Haley. Como hoy tenemos una serie de buenas traducciones al inglés [nota del traductor: en este capítulo las traducciones al inglés de la Biblia se traducen directamente de ese idioma al español], suele ser útil comparar un par de ellas. Una vez realizada esta comparación, muchos de los llamados errores de traducción desaparecen.
Hay dos relatos de la creación: Génesis 1 y Génesis 2 dan diferentes relatos. En el capítulo 1, el hombre y la mujer se crean al mismo tiempo después de la creación de los animales. En el capítulo 2, los animales se crean después de las personas.
Esta aparente contradicción se ilustra mejor mirando a Génesis 2:19 Génesis 2:19:
De la tierra el Señor Dios formó toda bestia del campo y todas las aves del aire y las trajo a Adán para ver como él las llamaría (NKJV).
El lenguaje parece sugerir que Dios hizo los animales después de Adán y luego trajo a los animales a Adán. Sin embargo, en Génesis 1, tenemos un relato de Dios creando a los animales y, a continuación, creando los hombres y las mujeres.
La dificultad con Génesis 2:19 se encuentra con el uso de la palabra formó. El mismo estilo se lee en la KJV.
Y de la tierra el Señor Dios formó toda bestia del campo y toda ave de los cielos; y los trajo a Adán para ver como él las llamaría
La NIV tiene una presentación sutilmente diferente.
Ahora el Señor Dios había formado de la tierra todas las bestias del campo y todas las aves del aire. Las trajo al hombre para ver como él las nombraría
La NIV sugiere una manera diferente de ver los dos primeros capítulos de Génesis. Génesis 2 no sugieren una cronología. Es por eso que la NIV sugiere usar el estilo de “el Señor Dios había formado de la tierra todas las bestias del campo.” Por lo tanto, los animales que se trajeron a Adán ya habían sido hechos y no llegaron a él inmediatamente después de su creación. Curiosamente, Tyndale coincide con la NIV—y la traducción de Tyndale precede a la KJV.
“El Señor Dios había hecho de la tierra toda clase de bestias del campo y toda clase de aves del aire.”
Tyndale y la NIV están correctos en este verso, porque el verbo en la oración puede ser traducido como pluscuamperfecto en lugar de perfecto. El pretérito pluscuamperfecto puede considerarse como el pasado del pasado—es decir, en una narración en el pasado, el evento a que se refiere la narración está ya más en el pasado. Una vez que el pluscuamperfecto es tomado en cuenta, la aparente contradicción desaparece completamente.
En el Libro del Levítico, los murciélagos se describen como aves.
El pasaje al que se refiere al alegato es Levítico 11:13-20.
13 And these you shall regard as an abomination among the birds; they shall not be eaten, they are an abomination: the eagle, the vulture, the buzzard,
14 the kite, and the falcon after its kind;
15 every raven after its kind,
16 the ostrich, the short–eared owl, the sea gull, and the hawk after its kind;
17 the little owl, the fisher owl, and the screech owl;
18 the white owl, the jackdaw, and the carrion vulture;
19 the stork, the heron after its kind, the hoopoe, and the bat.
20 All flying insects that creep on all fours shall be an abomination to you (NKJV).
13 And these are they which ye shall have in abomination among the fowls; they shall not be eaten, they are an abomination: the eagle, and the ossifrage, and the ospray,
14 And the vulture, and the kite after his kind;
15 Every raven after his kind;
16 And the owl, and the night hawk, and the cuckow, and the hawk after his kind,
17 And the little owl, and the cormorant, and the great owl,
18 And the swan, and the pelican, and the gier eagle,
19 And the stork, the heron after her kind, and the lapwing, and the bat.
20 All fowls that creep, going upon all four, shall be an abomination unto you (KJV).
Los críticos de la Biblia señalan que, en su opinión, el escritor de Levítico es ignorante. Él debe haber pensado que los murciélagos eran aves, considerando que ahora los clasificamos como mamíferos. Muchos críticos de la Biblia podrían también pasar a discutir el supuesto origen evolucionista de los murciélagos y aves.
Un vistazo a la KJV arroja alguna luz sobre lo que realmente significa el pasaje. La KJV utiliza la palabra fowls en lugar de birds. Hoy en día, no veríamos una diferencia significativa, pero note que la KJV también describe a los insectos como fowls en el versículo 20. La palabra hebrea real es owph (Strong 05775). Aunque bird suele ser una buena traducción de owph, más exactamente significa que tiene un ala. Está, por lo tanto, completamente en orden que la palabra se use para aves, insectos voladores y murciélagos. Se podría presumiblemente también utilizar para los pteranodontes y otros reptiles voladores.
Esta traducción de owph es respaldada observando su uso en Génesis 1:20.
Entonces dijo Dios: “Que las aguas abunden con una abundancia de criaturas vivientes y que las aves vuelen por encima de la tierra a través de la faz del firmamento de los cielos” (NKJV).
¿Cómo podría el joven Samuel haber estado durmiendo en el Templo cuando el Templo no fue construido sino hasta mucho después?
Hay dos alegatos mencionados que se refieren a 1 Samuel 3:3. El verso es citado abajo de la KJV, la NIV y la NKJV.
Y antes que se apagara la lámpara de Dios en el templo del Señor, donde estaba el arca de Dios, y Samuel se acostó a dormir (KJV).
La lámpara de Dios no había sido todavía apagada, y Samuel estaba acostado en el templo del Señor, donde el arca de Dios estaba (NVI).
Y antes de que la lámpara de Dios se apagara en el tabernáculo del Señor donde estaba el arca de Dios, y mientras que Samuel estaba acostado (NKJV).
La traducción utilizada por la NKJV da una pista sobre de dónde proviene el primer malentendido. La palabra hebrea es hekäl. Esta palabra se usa para templo, pero la palabra es literalmente una gran construcción o edificio. Los comentadores10 han sugerido que antes de la construcción del templo la palabra a menudo se aplicó al tabernáculo sagrado. Por lo tanto, es perfectamente posible para Samuel haber dormido en este tabernáculo. Esta supuesta discrepancia no es tanto un error de traducción sino un malentendido.
La otra supuesta discrepancia con este verso es que Samuel estaba durmiendo en la parte sagrada de este tabernáculo, el lugar santísimo, donde estaba el arca de Dios. La NKJV está en lo correcto señalando que la luz se apagó donde el lugar santísimo estaba mientras Samuel estaba acostado, no que estaba acostado en el mismo lugar santo. Esto demuestra la dificultad de traducir el hebreo al inglés cuando no se tiene cuidado. Esto nos lleva a nuestra siguiente sección, donde encontramos las supuestas discrepancias debido al uso del lenguaje.
Algunas supuestas discrepancias se deben a la forma en que ha cambiado el lenguaje.
Algunas supuestas discrepancias se producen debido a la forma en que ha cambiado el idioma. Es interesante que mientras el hebreo ha cambiado muy poco durante siglos, el inglés es un idioma en constante cambio importante. El estudio de cómo el inglés se ha alterado es fascinante, aunque fuera del alcance de este capítulo. Como acotación al margen, fácilmente podemos ver cómo diferentes ramales del inglés se han desarrollado en diferentes maneras. El mejor ejemplo de esto es la divergencia entre el inglés británico y el americano—una fuente de enorme alcance para el malentendido, superioridad y humor (¿o es humour?).
Muchos de los malentendidos bíblicos causados por el cambio de idioma se encuentran en la KJV, que primero fue traducida en 1611. El idioma inglés ha cambiado mucho desde 1611, a ambos lados del Atlántico. Por ejemplo, sabemos que pocas personas hoy se refieren uno al otro como thee y thou, excepto algunos de la generación más vieja en los condados de Lancashire y Yorkshire del norte de Inglaterra. La KJV utiliza esta terminología para dirigirse a Dios, y podemos pensar erróneamente que es un término de respeto. De hecho, el uso de thou es mucho más específico. Se utiliza para referirse a un amigo cercano o pariente. En una sociedad que utiliza la palabra thou, nunca sería usada en referencia a alguien con quien uno está siendo especialmente amable. Por ejemplo, en su juventud mi padre de Lancaster se referiría a sus amigos de la escuela como thee pero a su maestro como you. Por lo tanto, referirse a Dios como thou, mientras ciertamente no es irrespetuoso, implica un grado de intimidad normalmente asociados con familias o amigos cercanos.
Génesis 1 debe contener una brecha, porque Dios mandó a la gente a “replenish (rellenar)” la tierra. No se puede rellenar algo, a menos que una vez estuvo previamente lleno.
Génesis 1:28 contiene el siguiente mandamiento: “Fructificad y multiplicar y rellenar la tierra y sojuzgadla” (KJV). La mayoría de las otras traducciones utilizan la palabra llenar en lugar de rellenar. De hecho, la Biblia de Tyndale, que precede a la KJV, utiliza la palabra llenar. ¿Entonces los traductores de la KJV se equivocaron?
Por el contrario. La palabra rellenar [nota del traductor: replenish en inglés] era una palabra muy adecuada para elegir en 1611, porque en ese momento la palabra significaba llenar completamente, refutando cualquier supuesta brecha. Por lo tanto lleva un énfasis ligeramente más fuerte que simplemente la palabra llenar, y la palabra hebrea tiene este énfasis. La palabra rellenar no implica hacer algo de nuevo como muchas palabras que comienzan con re. Su etimología es común con la palabra repleto, la cual todavía hoy no lleva ninguna connotación de una acción repetida. Sin embargo, durante los siglos se ha alterado el significado de rellenar, así que si ahora nosotros, por ejemplo, sugerimos rellenar las provisiones del armario, estamos sugiriendo que rellenemos un armario, que ahora está menos lleno de lo que una vez estuvo.
Hay muchos otros ejemplos de malentendidos causados por estos cambios en el idioma inglés. Ninguno de estos malentendidos fue causado por errores de parte de los traductores de la KJV. De hecho, ellos escogieron las mejores palabras del inglés en el momento. Los problemas son causados simplemente por la forma en que ha cambiado el inglés.
Otro ejemplo de esto es preguntar por qué el Salmista parece estar tratando de prevenir a Dios de hacer algo en el Salmo 88.
Pero a ti he clamado, Oh Señor; y en la mañana mi oración te prevendrá (Salmo 88:13, Salmo 88:13, KJV, el énfasis es mío).
La NKJV presenta el mismo versículo como sigue:
Pero a ti he clamado, Oh Señor, Y en la mañana mi oración viene anteie ti (Salmo 88:13, NKJV, el énfasis es mío).
¿Cuál traducción es correcta? La respuesta es que ambas lo son. En 1611, la palabra prevenir significaba venir ante. Compare el verbo francés venir con prevenir (venir ante). Sin embargo, en los siglos siguientes, la palabra prevenir ha alterado su significado en inglés.
Existen algunos problemas con el uso del lenguaje por el tipo de modismos utilizados en los idiomas originales, que habrían sido familiares a los lectores originales pero algunas veces pasados a nosotros. Por ejemplo:
Moisés dice que los insectos tienen cuatro patas, mientras que nosotros sabemos que tienen seis.
He encontrado esta supuesta discrepancia con frecuencia. A veces me pregunto si aquellos que utilizan este alegato lo han analizado realmente. ¿Creen sinceramente que Moisés era tan tonto que no podía contar las patas de un insecto correctamente?
El pasaje en cuestión es Levítico 11:20-23.
Todo insecto alado que anduviere sobre cuatro patas, tendréis en abominación. Pero esto comeréis de todo insecto alado que anda sobre cuatro patas, que tuviere piernas además de sus patas para saltar con ellas sobre la tierra; estos comeréis de ellos: la langosta según su especie, el langostín según su especie, el argol según su especie, y el hagab según su especie. Todo insecto alado que tenga cuatro patas, tendréis en abominación (RVR 1960).
De hecho, usamos la frase sobre cuatro patas de manera similar al hebreo. La frase es coloquial. Se refiere a las acciones de la criatura (es decir, caminar) en lugar de ser un inventario completo de las patas de la criatura. También, cuando la Biblia se refiere a las langostas e insectos similares, está siendo realmente muy precisa. Estos insectos tienen cuatro patas con las que “caminan” y otras dos patas con las que “saltan”, lo que Moisés señala (los que tienen piernas articuladas por encima de sus patas para poder saltar). Una vez más, nos encontramos con que el alegato de discrepancia bíblica no aparece bajo la luz del sentido común.
¿Si Jesús iba a estar en la tumba tres días y noches, cómo los encajamos entre Viernes Santo y el Domingo de Pascua?
Hay varias soluciones a este problema. Algunos han sugerido que podría haber ocurrido un sábado especial, por lo que Jesús realmente fue crucificado un jueves. Sin embargo, una solución, que me parece a mí ser más convincente, es que Jesús fue crucificado en efecto el viernes, pero que el método judío de contar días no era el mismo que el nuestro.
En Ester 4:16, encontramos a Ester exhortando a Mardoqueo para persuadir a los judíos a ayunar. “No comer ni beber durante tres días, de noche o de día” (NKJV). Esto fue claramente en preparación para su altamente arriesgado intento de ver al rey. Sin embargo, solo dos versículos después, en Ester 5:1, leemos: “Aconteció que al tercer día se puso Ester su vestido real, y entró al patio interior de la casa del rey” Si tres días y noches fueran contadas en la misma forma que hoy las contamos, luego Ester podría no haber visto al rey hasta el cuarto día. Esto es completamente análogo a la situación con la crucifixión y la resurrección de Jesús.
Como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches. (Mateo 12:40; NKJV).
Ahora después del Sabbat, cuando el primer día de la semana comenzó a amanecer, María Magdalena y la otra María vinieron a ver la tumba (Mateo 28:1; NKJV).
Luego, ya que tenían miedo e inclinaron su rostro a tierra, les dijeron, “¿por qué buscan entre los muertos al que vive? ¡No está aquí, sino que ha resucitado! Recuerden cómo habló con ustedes cuando estaba todavía en Galilea, diciendo, ‘El hijo del hombre debe ser entregado en manos de hombres pecadores y ser crucificado y al tercer día se levantará’ ” (Lucas 24:5-7; NKJV).
Si los tres días y noches se contaran de la manera que nosotros los contamos, entonces Jesús tendría que resucitar al cuarto día. Pero, comparando estos pasajes, podemos ver que en la mente de la gente en tiempos de la Biblia, “el tercer día” es equivalente a “después de tres días”.
De hecho, la manera en que se contaban era esta: parte de un día sería considerado un día. La siguiente tabla, reproducida del sitio web de Christian Apologetics and Research Ministry (CARM), muestra cómo funciona el conteo. 11
| Día Uno | Día Dos | Día Tres | |||
|---|---|---|---|---|---|
| Viernes comienza al atardecer del jueves |
Viernes termina a la puesta del sol |
Sábado comienza al atardecer del viernes |
Sábado termina a la puesta del sol |
Domingo comienza al atardecer del sábado |
Domingo termina a la puesta de sol |
| Noche | Día | Noche | Día | Noche | Día |
| Crucifixión | Sabbat | Resurrección | |||
Esta tabla indica que Jesús murió el Viernes Santo; ese fue el día uno. En total, el día uno incluye el día y la noche previa, a pesar de que Jesús murió en el día. Así, aunque solo quedaba parte del viernes, ese fue el primer día y noche para ser contado. El sábado fue el día dos. Jesús se levantó en la mañana del domingo. Ese fue el día tres. Así, contando de la forma judía, tenemos tres días y noches, pero Jesús se levantó al tercer día.
No debe ser una sorpresa para nosotros que una cultura diferente utilizara un método diferente de contar días. Tan pronto como adoptamos este método de conteo, desaparecen todos los supuestos problemas bíblicos con contar los días.
No socava nuestra creencia en la infalibilidad de las Escrituras suponer que puede haber un pequeño número de errores de copista. Con un pequeño análisis lógico, no es demasiado difícil de detectar este tipo de error.
Debe haber un error en Lucas 3:36. La genealogía da un extra Cainán que no se encuentra en genealogías similares, tales como Génesis 11:12.
El expositor Dr. John Gill da amplias razones de que esto fue un error de copista. 12
Gill dice:
Este Cainán no es mencionado por Moisés en Ge 11:12 ni ha aparecido nunca en ninguna copia hebrea del Antiguo Testamento, ni en la versión samaritana, ni en el Targum; tampoco es mencionado por Josefo, ni en 1Crón 1:24 donde se repite la genealogía; ni tampoco está en la copia griega más antigua de Beza de Lucas: de hecho, se encuentra en las copias presentes de la Septuaginta, pero no estaba originalmente allí; y, por lo tanto, no pudo ser retomado por Lucas de allí, sino parece ser debido a algún transcriptor negligente temprano del evangelio de Lucas y desde entonces puesto en la Septuaginta para darle autoridad: digo “temprano”, porque está en muchas copias griegas y en la Vulgata Latina y todas las versiones orientales, incluso en el siríaco, el más antiguo de ellos; pero no debería de estar ni en el texto, ni en cualquier versión: porque lo cierto es que, nunca hubo tal Cainán, hijo de Arfaxad, porque Sala fue su hijo; y con él las palabras siguientes deberían ser conectadas.
Si el primer Cainán no estuvo presente en el original, entonces el griego puede haberse leído de manera similar a la siguiente. Recuerde que el NT griego no tenía espacios, signos de puntuación o letras minúsculas.
TOΥΣAΡOΥΧTOΥΡAΓAΥTOΥΦAΛEΓTOΥEBEΡTOΥΣAΛA
TOΥAΡΦAΞAΔTOΥΣHMTOΥNΩETOΥΛAMEΧ
TOΥMAΘOΥΣAΛATOΥENΩΧTOΥIAΡEΔTOΥMAΛEΛEHΛTOΥΚAINAN
TOΥENΩΣTOΥΣHΘTOΥAΛAMTOΥΘEOΥ
Si un copista temprano miró la tercera línea, cuando copiaba la primera línea, es concebible que la frase TOΥΚAINAN (hijo de Cainán) pueda haber sido copiada allí.
TOΥΣAΡOΥΧTOΥΡAΓAΥTOΥΦAΛEΓTOΥEBEΡTOΥΣAΛATOΥΚAINAN
TOΥAΡΦAΞAΔTOΥΣHMTOΥNΩETOΥΛAMEΧ
TOΥMAΘOΥΣAΛATOΥENΩΧTOΥIAΡEΔTOΥMAΛEΛEHΛTOΥΚAINAN
TOΥENΩΣTOΥΣHΘTOΥAΛAMTOΥΘEOΥ
Hay alguna evidencia circunstancial de esta teoría. La Septuaginta (LXX) es una traducción griega del Antiguo Testamento que se dice fue traducida por unos 72 rabinos. Las primeras copias de la LXX no tienen el Cainán extra en Génesis 11, pero copias posteriores al Evangelio de Lucas sí tienen el Cainán extra.
Puede parecer extraño sugerir que podría ser un error de copista en nuestras traducciones de la Biblia. Sin embargo, lo que es aún más notable para mí, es que tales posibles errores del copista son tan extremadamente raros. Paradójicamente, la posible existencia de ese error simplemente refuerza cómo Dios ha preservado Su palabra a través de los siglos.
Este capítulo ha discutido solo algunas de las muchas alegadas contradicciones y discrepancias de la Biblia. Sin embargo, los métodos de eliminación de las supuestas discrepancias utilizados aquí también pueden utilizarse en otros supuestos errores. Hay un asunto en el que el lector debe estar muy seguro—los supuestos errores de la Biblia son bien conocidos por los estudiosos de la Biblia y todos han sido abordados y se ha encontrado que no son errores después de todo. En todo caso, hay una explicación lógica para el supuesto error. La Biblia es un libro en el que podemos confiar—nada más que eso—es el único libro en el que podemos confiar plenamente.
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