Hablamos de hablar
Una de las características más asombrosas que
separan al ser humano del reino animal es la capacidad de hablar
y el lenguaje. El transmitirnos ideas complejas entre nosotros
es algo tan antiguo como el mismo hombre, sin embargo, explicar
de dónde procede el lenguaje resulta algo mucho más
complicado si tomamos el punto de vista de la evolución ...
Por Kevin May
Publicado por primera vez en
la revista
Creation 23(2)
marzo-mayo 2001
Uno de los misterios más grandes de la vida es el origen
en lenguaje. Lo utilizamos todos los días ¿pero
cómo inició? Durante miles de años el hombre
ha buscado la respuesta y hoy en día muchos investigan
con presuposiciones de que el desarrollo fue largo y gradual.
Pero, ¿es realmente posible?
¿Cómo hablamos? La articulación de los
sonidos
Hay dos tipos diferentes de sonidos: los primeros son aquellos
que se producen con la vibración de las cuerdas vocales
y los segundos son los sonidos de siseos y leves explosiones
provocados por los obstáculos y espacios que el aire
encuentra a través de nuestra garganta y boca antes de
salir al exterior. Estos sonidos son modificados según
la forma y tamaño de las cavidades que la corriente de
aire atraviesa y en las que éste resuena. Los podemos
controlar utilizando los músculos de la garganta, quijada,
lengua y labios. El cerebro envía las órdenes
a estos músculos; para que se muevan de manera que cada
sonido es emitido sucesivamente tal y como deseamos.
Es obvio que todo esto no tendría ninguna razón
de ser si al mismo tiempo no dispusiésemos de la capacidad
de escuchar esos sonidos y de interpretarlos de manera que tengan
sentido. Dada la complejidad del oído humano, no voy
a tratar de explicar su funcionamiento en este artículo,
y es que a la ciencia aún le queda un largo camino por
recorrer antes de llegar a comprender la manera en la que el
cerebro interpreta y procesa los sonidos para descodificarlos
y llegar a relacionarlos con su significado. Tiene que haber
un sistema que produzca sonidos y otro que los reciba e interprete,
por lo que todo este sistema fisiológico ha de funcionar
completamente para que la comunicación a través
del lenguaje, tenga éxito. Esto hace que resulte increíble
creer que desarrollamos esta capacidad 'pasito a pasito' a través
de probabilidades y tiempo. Sólo la mano del Dios omnisciente,
nuestro Creador, pudo diseñar la información necesaria
para que esas estructuras se desarrollen en el cuerpo humano
mientras éste se forma
¿Qué es el lenguaje?
El lenguaje es un sistema de símbolos que representan
cosas e ideas. El ejemplo más claro de los símbolos
del lenguaje son los sonidos que emitimos, la sucesión
de los cuales expresa una idea. Sin embargo también está
el lenguaje escrito, como el que usted está leyendo ahora
mismo o el lenguaje de signos utilizado por los sordos. Siempre
será posible intercambiar ideas e información
cuando hayan dos o más personas que compartan un mismo
sistema de símbolos, sin embargo, si dos individuos no
comparten el mismo sistema, no podrán intercambiar gran
cosa. La mayoría de nosotros hemos escuchado alguna vez
a alguien hablar en una lengua extranjera y sabemos cuan complicado
es entender aun las cosas más simples; pero cuando alguien
nos habla en nuestro propio idioma, podemos compartir hasta
las cosas más complicadas.
El sonido como símbolo lingüístico
Al hablar, producimos secuencias de sonidos que codifican
un significado. A las unidades individuales del habla las llamamos
'palabras', que juntamos y ordenamos de manera que tengan sentido
(1).Cada una de esas palabras puede representar un concepto,
una cosa, una acción o la relación que hay entre
otras palabras. Además, la manera de decir esas palabras
puede expresar como nos sentimos en relación con lo que
decimos, ya sea enfatizando una palabra o variando el volumen
de la voz.
Patrones de gramática
El orden en el que decimos las palabras es un aspecto que cubre
la gramática. Todos los idiomas tienen una gramática
propia que pueden llegar a ser muy diferentes.(2) Para aprender
un idioma hemos de alcanzar un buen conocimiento de la manera
correcta en la que se estructura dicha lengua para que, cuando
queramos comunicarnos, el mensaje que emitamos pueda ser comprendido
por el receptor. No tendría ningún sentido usar
el modelo gramatical de otra lengua, ya que lo que obtendríamos
sería un mensaje bastante extraño para el receptor
y puede que se adulterara completamente el sentido de lo que
queríamos decir.
Lo que dice la Biblia
La Biblia no dice en ninguna parte cómo empezó
el lenguaje; es más, se da la impresión de que
su existencia es aceptada desde el principio, incluso antes
de la Creación. El primer día de la Creación,
Dios dijo : 'Sea la luz' (Génesis 1:3), y la luz existió.
De igual manera, Dios dijo otras cosas y fueron hechas según
las decía.
¿Han evolucionado los idiomas?
Los evolucionistas suelen afirmar que las lenguas evolucionaron
de los gruñidos de los animales. Algunos incluso afirman
que el continuo desarrollo de las lenguas es igual que la evolución
biológica. Sin embargo las observaciones más recientes,
nos muestran un panorama bastante diferente.
En primer lugar, las lenguas más antiguas eran realmente
complejas y estaban repletas de desinencias de género,
número, y persona. No hay nada que sugiera que las lenguas
se han vuelto más complejas con el paso de los años.
Es más, en la familia indoeuropea, el sánscrito,
el griego clásico y el latín, encontramos un gran
número de desinencias nominales (género y número)
y verbales (tiempo, voz, número y persona); mientras
que los descendientes modernos de dichas lenguas han reducido
en gran número estas desinencias. Como por ejemplo el
inglés, que ha perdido casi todas ellas a excepción
de algunos posesivos. Es decir, las lenguas se han ido simplificando,
lo cual es opuesto a lo que dicta la evolución.
El inglés actual ha perdido entre un 65% y un 85% del
vocabulario del inglés antiguo. Del mismo modo, las lenguas
romances como el español, francés o italiano,
han perdido mucho del vocabulario del latín clásico.
En segundo lugar, la mayoría de cambios que se han ido
produciendo, no han sido fruto de la casualidad sino de nuestra
inteligencia. Por ejemplo, las palabras compuestas formadas
por otras simples y derivándolas a través de los
afijos, cambios de significado y préstamos de otras lenguas,
incluyendo calcos ( una palabra compuesta de otro idioma, trasladada
a otro mediante la traducción de cada palabra simple
que la compone y la posterior unión.). Hay también
otro tipo de cambios, pero que de ningún modo son fruto
del azar, como las variaciones sistemáticas de sonidos,
por ejemplo las descritas por Grimm (que relaciona muchas palabras
alemanas con otras latinas y griegas).
Fuente:
Steel, A.K. The development of languages is nothing
like biological evolution (La evolución biológica
es totalmente diferente al desarrollo de los idiomas), revista
CEN Tech J. 14(2):31-40, 2000.
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No nos sorprende entonces cuando esto nos muestra que Dios ya
tenía una manera de auto-expresión o lenguaje
que podía utilizar. Lo importante para nosotros no es
saber qué forma utilizó Dios para expresar su
voluntad durante la Creación, el autor del Génesis
simplemente ha dejado testimonio escrito en sus propias palabras
el hecho de que Dios habló y el contenido de lo que dijo.
El poder comunicarnos entre nosotros y con Dios de la manera
singular en la que lo hacemos es un reflejo de la propia capacidad
de Dios, ya que hemos sido creados a Su imagen. Él es
la respuesta a nuestra capacidad para comunicarnos mediante
el lenguaje.
Dios hablaba con Adán y Eva
Dios se comunicaba con Adán y Eva. Desde el principio
les dijo que debían fructificar y multiplicarse (Génesis
1:28), también les dio instrucciones sobre lo que podían
o no comer y otros puntos registrados principalmente en Génesis
3.
Los seres humanos eran capaces de utilizar el lenguaje desde
el principio.
Está claro que Adán y Eva compartían la
capacidad de comunicarse con Dios, dado que hablaban con Él.
Ese lenguaje que utilizaban había de ser lo suficientemente
complejo como para entender todas las cosas que Dios les estaba
diciendo; por lo que, a diferencia de toda su descendencia,
tenía que haber sido un lenguaje preprogramado.(3) Del
mismo modo, debían entender los patrones de gramática;
a pesar de quizá no disponer de un vocabulario completo
desde el principio. Esto nos lleva a pensar que el lenguaje
original debió ser algo más que unos simples gruñidos
y graznidos.(4)
Dios nombró algunas cosas, Adán otras
Génesis nos narra como Dios daba nombre a algunas de
las cosas que creaba, como a la luz 'día' y a la oscuridad
'noche', y también los cielos, la Tierra y los mares.
Es más, a pesar de que el primer libro de la Biblia no
declara que Dios diese nombre a las estrellas, Isaías
40:26 nos dice que Él llama a cada una por su nombre.
Por otra parte, Adán dio nombre a las aves y animales
(Génesis 2:19), y fue él quien dio nombre a la
mujer. Adán dio nombre a muchos de los seres vivos (probablemente
sólo incluye a vertebrados terrestres), como el ganado,
aves, entre otros; por esta razón decimos que su vocabulario
creció tanto.
En la antigüedad, dar nombre a alguien o a alguna cosa
se entendía como un símbolo de autoridad. Podemos
leer en estos versículos que Dios ejerce su autoridad
sobre el día, la noche, el cielo y su ejército,
la Tierra y los mares. Cuando Adán nombró a los
pájaros y animales, él estaba ejerciendo la autoridad
que Dios le había otorgado en Génesis 1:28 para
que señorease sobre todo ser viviente y, cuando dio nombre
a la mujer (en hebreo ishshah ) en Génesis 2:23, se deduce
que Adán debía ser la cabeza en el matrimonio
aún antes de la Caída.
Al ser humano se le dio un sistema de comunicación
o lenguaje completo
La primera forma de comunicación entre Adán y
Eva debió ser un lenguaje completamente útil desde
el principio, aunque no tendría todas las palabras; tal
y como ocurre hoy en día, que tenemos un lenguaje completo
aunque se añaden palabras constantemente que sirven para
nombrar nuevos inventos, descubrimientos y nuevas actividades
que hacemos y observamos. Por ello, la gramática es un
elemento de la lengua bastante independiente del léxico,
este elemento fue lo que Dios dio a Adán y Eva con las
palabras necesarias para entender las instrucciones que les
quería dar y para tener comunión con ellos y,
según ellos veían la necesidad, añadir
las palabras que necesitaran.
Un niño sin ningún problema grave, aprende la
gramática de su lengua, sea cual ésta sea, en
sus primeros años de vida. Es maravilloso ver a uno de
estos pequeños aprender a hablar, es un milagro que se
produce delante de nuestros ojos. Los expertos dicen que a la
edad de cinco años se está preparado para usar
todo el modelo gramatical de la lengua materna(5) y, aunque
se continúan aprendiendo nuevas palabras con posterioridad,
sobre todo en la adolescencia, la gramática ya ha sido
establecida.
Los hijos que tienen una lengua materna diferente a la que habla
la sociedad que los rodea aprenden ambas gramáticas aparentemente
con la misma facilidad, a pesar de que al principio les cueste
relacionar cada gramática con su léxico. No obstante,
un adulto que intenta aprender una gramática y una fonética
diferente a la de su lengua materna puede encontrarse con problemas
que le impidan adoptar completamente el otro modelo.
¿Cual fue el primer lenguaje?
Aunque desconocemos cuál era y la Biblia no nos lo dice,
tal como narra Génesis 11:6, en los tiempos de la Torre
de Babel, toda la tierra hablaba una sola lengua. Desde la antigüedad,
el ser humano ha tratado de averiguar qué lengua era,
y para ello se han llevado a cabo diversos experimentos, como
el del faraón Psammetichus (664-610 AC)(6). Se dice que
el experimento consistía en dejar a dos bebés
al cuidado de un sirviente mudo y partían del supuesto
de que, al no tener contacto con ninguna lengua, la primera
palabra con sentido que dijesen indicaría cual fue el
idioma original. Finalmente, uno de ellos dijo 'bekos', que
es la palabra para 'pan' del frigio, así que el experimentó
llegó a la conclusión que el frigio fue el lenguaje
primitivo.
A través de los años, muchos otros han pensado
que podían discernir el lenguaje original a través
de lo que percibían como perfecciones del lenguaje actual,
pero cada lengua viva cambia con el tiempo. Por esto es bueno
tener una traducción de la Biblia cada cuarto de siglo,
para que cambios en la comunicación queden plasmados
(naturalmente con absoluta fidelidad al texto bíblico
original). Por lo tanto, podemos estar bastante seguros de que
las lenguas habladas hoy no son las mismas que la primitiva
hablada hace miles de años.
Las lenguas modernas son tan diferentes unas de otras que es
imposible encontrar un ancestro común, incluso las lenguas
antiguas son tan diferentes entre ellas que tampoco es posible.
El hebreo con el que el Génesis está escrito es
antiguo, sin embargo no podemos concluir que fue la primera
lengua.(7) Lo que sí sabemos es que en Babel se crearon
muchas nuevas lenguas por lo que no hay un único ancestro
para los idiomas modernos, aunque cada una de esas lenguas ancestrales
se diversificaron en muchas ramas creando, de ese modo, las
familias lingüísticas.
Lo que es relevante es que tenemos el mensaje de Dios escrito
para nuestra enseñanza (Romanos 15:4). Podemos entender
y aprender de Dios a través de ese mensaje, ya que ha
sido traducido a nuestro propio idioma.
Demos gracias a Dios por darnos este gran don y, obedeciendo
el mandato de Jesús en Mateo 28:19-20, usémoslo
para hablar a otros de Su grandeza, poder y amor redentor.
Referencias y notas
- Algunos idiomas usan palabras largas que combinan muchos
elementos con significado ( Maori o Galés), mientras
que en otros, cada palabra puede tener pocos o sólo un
elemento con significado.
- Wieland, C., Towering Change, revista Creation 22(1):22-26,
1999
- Ell Dr Hugh Ross,como creacionista progresivo, en un intento
de explicar la simple enseñanza Bíblica de ausencia
de muerte antes de la Caída, dice que Adán y Eva
no pudieron entender la muerte como castigo si no hubiesen visto
morir a otras cosas. No obstante, vemos que había un
gran número de cosas que necesitaban entender antes de
experimentar.
- El evolucionismo clásico supone que el lenguaje se
desarrolló a partir de nada más que unos simples
gruñidos similares a los de los animales.
- Fromkin et al. An intoduction to Language (Una introducción
al lenguaje), (2nd edición australiana), p. 359, 1991.
- Ref 5, p.394, Herodotus, citado por Fromkin et al.
- Sin embargo, ha sido señalado que debió ser
algo parecido, porque sino, los nombres que unen a la persona
con algún significado no funcionarían. Ej: Adán/
Adamah (polvo, tierra, barro), Eva/ vida, viviente (Génesis
3:20) y Caín/ adquirido (Génesis 4:1)
Algunos ejemplos de diferentes estructuras gramaticales
Inglés: My son loves your daughter ( Mi hijo ama a tu
hija)
..Sujeto- Verbo- Objeto
Latín: Filius meus filiam tuam amat
Son my daughter your loves (Hijo mío
hija tuya ama)
Sujeto- Objeto- Verbo-
Estas dos oraciones dicen lo mismo, sin embargo sus estructuras
son diferentes. Por ejemplo:
- El inglés de manera general coloca el objeto
después del verbo. El latín, en cambio, suele,
aunque no siempre, poner el verbo al final.
- El posesivo es colocado antes del nombre en inglés,
en latín se coloca el posesivo después del nombre.
- El latín utiliza sufijos que determinan si la
palabra es sujeto o complemento, y si es masculino o femenino
Por otro lado, el hebreo difiere de ambos y coloca el verbo
antes que el sujeto y marca con un prefijo el objeto del verbo:
Bara elohim eth-hash-shamayim w-eth-ha-arets
Verbo-Creo Dios obj-los-cielos y-obj-la-tierra
'Creó Dios los cielos y la tierra'
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